Este año me he propuesto lucir piernas y no es broma, ya he empezado a dar los primeros pasos para ello.Desde que a los 14 años utilicé cera tibia con los consiguientes morados y dolores, decidí usar la cuchilla para siempre.
O eso pensaba yo, porque el pasado mes de noviembre me llegó a casa una depiladora eléctrica de Rowenta y tras mucho pensar que hacer, si usarla o no, decidí enfrentarme a mi miedo al dolor y ver si realmente era tan eficaz, silenciosa y sin dolor como anunciaba la caja.
Puede sonar a coña, pero tuve durante varias semanas a varias amigas por Whatsapp fritas con el "¿que hago?, ¿y si duele?, ¿y si no me gusta?".


